viernes, 16 de diciembre de 2016

Croquetas de mejillones en escabeche

Las croquetas se pueden hacer de casi todo. Pero a veces nos conformamos con las más habituales, jamón, bacalao, carne del cocido, jamón y queso, pero hay muchas otras buenísimas y que son un poco diferentes, de chipirones en su tinta, o de morcilla o de atún y pimientos, por ejemplo.

Lo que ocurre es que de vez en cuando uno se aburre de lo mismo, y empieza a darle vueltas a la cabeza para ver como hacer las cosas de otra manera, con otros ingredientes o sorprenderse del resultado.
El otro día fue lo que me ocurrió, iba en el coche, (no conducía yo, nos os asustéis) y mientras miraba el paisaje me vino a la cabeza una idea: "si me gustan un montón los mejillones en escabeche, las croquetas de mejillones en escabeche tienen que estar buenísimas", y como solo hay una manera de comprobarlo, pues al día siguiente las preparé.
El resultado ha sido impresionante. Están de lujo total. Y aunque os parezca una mezcla extraña, os aseguro que merece la pena.

Ingredientes:
casi 1/2 litro de leche *
90 gr de  harina
un poco de sal,
5  cucharadas de aceite
1 lata de mejillones en escabeche
* cuando midamos la leche ponemos primero el líquido de los mejillones y luego rellenamos hasta 1/2 litro con la leche.

Para rebozar :
2 huevos
pan rallado

  • Picamos los mejillones y reservamos.
  • Ponemos en un cazo el aceite y cuando esté caliente añadimos la harina y damos vueltas con unas varillas. De esta manera se mezcla bien y la harina luego no sabe a crudo.
  • Cuando esté bien mezclado y la harina haya cogido un poco de color tostado (ojo que no se os queme), añadimos la leche.
  • Si removéis con energía se mezclará y quedará fina, pero si no estáis acostumbrados  lo más probable es que se os formen unos grumos bastante feos. No pasa nada, se bate todo con la batidora y listo.
  • Ponemos calor medio y seguimos removiendo la crema, con unas varillas hasta que espese. (En este paso es un poco cansado pero merece la pena el esfuerzo). Cuando parece que ya no podemos más, es cuando la crema decide empezar a hervir. (Si no se decide y ya está bastante consistente  le podemos ayudar a decidirse subiendo un poco el calor, pero solo si tiene una textura espesa, porque si subimos el fuego antes, nos volverán a salir grumos  y esta vez no se soluciona con la batidora.)
  • Cuando empiece a hervir la crema ya estará lista y es el momento de añadir los mejillones picados.
  • Damos unas vueltas dejamos cocer durante unos 5 minutos  y echamos toda la crema en un plato o fuente para que se enfríe.

  • Cuando esté bien fría vamos formando las croquetas o bien con dos cucharas como aparece en la receta de las croquetas de jamón o vamos tomando pequeñas porciones y las pasamos por harina al mismo tiempo que les damos forma redondeada con las manos. Luego las pasamos por huevo y por último  por pan rallado, aprovechando en este paso a darles el último retoque en la forma.
  • Una vez que están todas listas las dejamos en el frigorífico un rato para que se sequen un poco por fuera y luego al freír la costra sea bien crujiente.
  • Ponemos abundante aceite en una sartén honda o en un cazo y cuando esté bien caliente, vamos echando las croquetas en tandas pequeñas, para que no se enfríe el aceite.
  • Las damos una vuelta y cuando estén doraditas, las sacamos y las vamos poniendo sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.


Nota: Pueden ser una alternativa estupenda para estas navidades como aperitivo original, si os gustan los mejillones en escabeche, si no, a otra cosa mariposa......:D



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