miércoles, 4 de mayo de 2016

Pan irlandés o pan de soda

Este tipo de panes es muy típico de Irlanda, aunque al parecer se hace en muchos lugares.
Su particularidad es que no lleva levadura de panadero, no se amasa y no hace falta dejarlo levar. Es decir es una maravilla porque en 45 minutos tienes hecho un delicioso pan para cenar o para desayunar, tostadito y con un poco de mantequilla está de muerte, y así tal cual, solo, sabe a pan del bueno.
Lo curioso es que hay muchas variantes de esta receta.
Por lo que he podido ver el mas tradicional irlandés es el que se prepara con bicarbonato sódico y buttermilk, o suero de leche. El bicarbonato reacciona con el ácido del buttermilk y genera las burbujillas necesarias para que el pan crezca y esponje en el horno.
Pero también se prepara con levadura química, lo que permite no utilizar obligatoriamente el buttermilk con el bicarbonato.
En algunas recetas he visto que usan solo agua, para mezclar junto a la harina, en otras echan yogur, o leche y huevo, en fin, variantes hay muchas.
También varían mucho la proporciones de harinas, integrales y normales. Así como la forma de hacerlo, algunos en molde y otros en forma de hogaza.
Visto lo visto, cada uno puede hacer su propia versión de pan de soda, y eso justamente es lo que he hecho en esta ocasión.
Ingredientes:
240 gr harina integral de trigo
100 gr de harina normal
10 gr de copos de avena (opcional)
1 sobre de levadura química
1 cucharada de miel (unos 40 gr)
2 cucharaditas de sal
80 gr de nata líquida (opcional, sustituir este peso por agua)
210 gr de agua
Si me preguntáis porque lleva nata, solo tiene una explicación práctica, tenía un bote abierto y era una buena manera de usarlo. Se puede hacer sin ella sin problemas, se puede cambiar por yogur o simplemente por agua.
Ahí esta la parte buena de esta receta, adquiere vida propia en tu cocina.
Y el resultado es un pan realmente sorprendente. Con sabor, aroma y textura  muy buena en un tiempo mínimo. Además se le puede añadir semillas, frutos secos, pasas...etc.
  • Calentamos el horno a 220º.
  • Preparamos un molde de tipo plum cake, de unos 20 o 22 cm. Yo he utilizado uno para pan de molde. Lo untamos con mantequilla o aceite y lo espolvoreamos con harina.
  • Mezclamos los ingredientes en un bol con una cuchara, tendrá una consistencia como de barro, o papilla densa.
  • Una vez mezclado, lo volcamos en el molde, espolvoreamos con un poco más de avena y harina y lo metemos en el horno durante 40 minutos.
  • Lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.
Está más rico el mismo día que se prepara, pero al día siguiente un poco tostado también es un gran desayuno con un poco de mantequilla y miel o mermelada.
Buen provecho.
Y sobre todo no te prives de un buen pan. ¡Es tan fácil.!!
Los siguientes que he preparado han sido solo con agua y con pipas de girasol, un poco de sésamo y unas pocas semillas de lino. El resultado ha sido un éxito total.
Nota importante:  la curiosidad no me ha permitido mandaros esta entrada sin probar también la opción de hacer este pan con buttermilk, para que sea un auténtico pan irĺandés. 
Los ingredientes son los mismos excepto que se sustituye el agua y la nata, por buttermillk. Este se hace tan fácil como mezclar 280 gr de leche con 15 gramos de zumo de limón. Revolvemos un poco y dejamos reposar durante 15 minutos.
Y en vez de levadura echamos bicarbonato sódico. Los demás ingredientes son los mismos.
Para hacer este pan he aceptado la sugerencia de mi hija: echarle pipas de calabaza.
El resultado aquí lo tenéis. Lo que no puedo es declararme a favor de ninguna de las tres opciones, porque están todos de rechupete.


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