miércoles, 9 de noviembre de 2016

Croquetas de boletus


Las croquetas en general están todas buenas, jamás he comido una croqueta casera que no me haya gustado. Bueno al menos de las que son caseras de verdad y bien hechas, porque alguna vez si he comido alguna croqueta que era un engrudo indecente sin sabor a nada, pero eso es otra historia.
La cuestión es que las croquetas que surgieron como una manera fabulosa de aprovechar las sobras de diferentes alimentos que se quedan por el frigorífico, y hacer con ellas una cena o aperitivo de cine, en el caso de las que se hacen con hongos son un plato de lujo, en vez de una receta de aprovechamiento. Pero es que me gustan tanto los hongos que me da igual en que formato se encuentren. Ayyy!!!!
Ingredientes
1/2 litro de leche entera
3 cucharadas de aceite de oliva virgen
90 gr de harina
200 gr de boletus cocinados
sal
una pizca de pimienta negra molida o nuez moscada según gustos
  • En primer lugar salteamos los hongos como os he explicado en la receta. (Ver aquí)  si es que no los tenéis ya listos y congelados. Si los teníais congelados hay que dejar descongelar del todo antes de hacer la crema de croquetas.
  • Ponemos en un cazo el aceite y cuando esté caliente añadimos la harina y damos vueltas con unas varillas. De esta manera se mezcla bien y la harina luego no sabe a crudo.
  • Cuando esté bien mezclado y la harina haya cogido un poco de color tostado (ojo que no se os queme), añadimos la leche poco a poco a medida que revolvemos enérgicamente.
  • Si removéis con energía se mezclará y quedará fina, a pesar de que al principio se queda algo espesa e incluso pueden aparecer algunos grumos, no os preocupéis, seguir revolviendo hasta que se integre todo bien. Si se os ha resistido y a pesar de todo sigue teniendo unos grumos feos (que a veces puede pasar, dadle un golpe de batidora eléctrica)
  • Ponemos calor medio y seguimos removiendo la crema, con unas varillas hasta que espese. 
  • Cuando parece que ya no podemos más, es cuando la crema decide empezar a hervir. (Si no se decide y ya está bastante consistente  le podemos ayudar a decidirse subiendo un poco el calor, pero solo si tiene una textura espesa, porque si subimos el fuego antes, nos volverán a salir grumos  y esta vez no se soluciona con la batidora.)
  • Cuando empiece a hervir la crema ya estará lista y es el momento de añadir los boletus salteados.
  • Dejamos cocer durante unos 10 minutos, mientras revolvemos con una cuchara de madera.
  • Finalmente echamos toda la crema en un plato o fuente para que se enfríe.

  • Normalmente cuando esté bien fría con dos cucharas formamos las croquetas y las vamos pasando por huevo y luego por pan rallado, aprovechando en este paso a darles el último retoque en la forma. Pero yo en estas ocasión las quería dar forma redonda, así que puse harina en un plato y en pequeñas porciones y con las manos fui haciendo pequeñas bolitas.

  • Si tenemos tiempo es preferible tenerlas un rato en el frigorífico para que se seque un poco la parte exterior y al freírlas no se nos abran. También es interesante el contraste de la croqueta fría y el aceite caliente para conseguir una croqueta bonita y crujiente.
  • Ponemos abundante aceite en una sartén honda o en un cazo y cuando esté bien caliente, vamos echando las croquetas en tandas pequeñas para que no se enfríe el aceite.
  • Las damos una vuelta y cuando estén bien doraditas, las sacamos y las vamos poniendo sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
  • El resultado final es esta preciosidad.
Nota: El pañito que se ve en la foto principal es una auténtica joya hecho con bolillos por mi suegra. Hace verdaderas obras de arte con sus manos. Y yo tengo la fortuna de poder disfrutar de ellas. Gracias María Jesús por ello.

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