sábado, 12 de marzo de 2016

Cocido





Cuando hace frío en invierno, no hay nada mejor que tomarse un buen cocido. Para mí es un plato especialmente rico para un día de fin de semana, ya que después de comer se puede uno echar una sistecilla. Así que antes de que se vaya del todo el frío voy a aprovechar.
En castilla hay diferentes maneras de hacer cocido. Yo aquí pongo la mía y cada uno que la adapte como quiera.
El día antes hay que poner a remojar los garbanzos. Como soy aficionada a la cocina exprés, también preparo el caldo el día antes. Lo hago en la olla rápida y lo dejo reposar hasta el día siguiente y así queda más rico, porque coge cuerpo y sabor.

Ingredientes para 4 personas
Para el caldo:
1 hueso
300 gr de carne de morcillo o una carrillera de ternera grande
2 o 3 zanahorias
1 patata
2 o 3 puerros
1 ramillete de perejil o una ramita de apio si os gusta
2 chorícillos para cocer
un trocito de jamón o un hueso de jamón
2 o 3 hojas de la berza, alguna de las hojas de fuera que estén un poco más verdes (opcional, pero os lo recomiendo le da un toque sabrosísimo  a la sopa)

Para los garbanzos:
1 trozo de tocino de cerdo (optativo)
350 gr de garbanzos secos
1/2 berza (optativo)
Pepinillos
Guindillas
Aceite de oliva virgen
Sal

Para los rellenos:
Pan rallado (el que admita, aproximadamente 3 cucharadas soperas)
2 huevos
1 chorro de leche (50 ml aproximadamente)
Perejil picado
2 ajos
4 0 5 rodajas de chorizo picadito
un trozo de jamón serrano picado (del que hemos cocido o cualquier otro que ande rondando por el frigorífico) 
  • En la olla se echan todos los ingredientes del caldo. Excepto los chorizos.
  • Se pone a hervir y yo lo dejo alrededor de una hora una vez que las rayas han subido.
  • Si se quiere hacer de la manera tradicional se pone en una cazuela y se deja hervir durante tres o cuatro horas, pero ya os he comentado en otras ocasiones,  que aquí se trata de hacer las cosas fáciles, rápidas y no por ello menos sabrosas.
  • Una vez apagado se deja reposar hasta el día siguiente.
  • El mismo día que lo vamos a comer, en otra olla ponemos los garbanzos con el trozo de tocino si es que queremos echarlo, agua y sal. Los dejamos cocer durante unos 25 o 30 minutos, dependiendo de la olla que se tenga.
  • Cuando podamos abrir la olla mezclamos los dos caldos, (el del día anterior y el de los garbanzos) le añadimos los choricillos y los dejamos hervir diez minutos.
  • Sacamos con una espumadera todo los tropezones del caldo y colamos en una cazuela.
  • Con parte de ese caldo hacemos una buena sopa. El resto se puede congelar tranquilamente para tener así otro día el primer plato preparado. Me encanta tomar parte de los garbanzos dentro de la sopa.
  • Si os gusta la berza cocerla durante 5 minutos en la olla, y la serviremos tal cual con un chorrito de aceite para acompañar a los garbanzos.
  • En mi casa los garbanzos se comen después de la sopa bien escurridos y acompañados de aceite, pepinillo y guindillas picadas y la berza. Un manjar.
  • Para los muy tragones se pone en un plato el chorizo, la carne y el tocino para que cada uno se sirva lo que quiera de este tercer plato, si es que son capaces de llegar.
  • Las verduras que he echado a cocer, las deshecho, ya que al estar cocidas durante una hora, han dejado todo su sabor en el caldo, y se quedan bastante insípidas. Ya han cumplido con su función, que es aromatizar y dar consistencia a este líquido estupendo, que levanta a cualquier griposo de la cama, con buen ánimo.

  • Pero queda aún lo mejor los rellenos. Los que no lo han probado no saben aún lo que se pierden. Tan sencillos y tan ricos.
  • En un tazón se ponen los dos huevos se baten un poco y se les añade un par de ajos picados, perejil también picado, sal, un poco de chorizo y jamón picadito del que hemos echado al caldo y un puñado de pan rallado, revolvemos bien y le añadimos un chorrito de leche. Tiene que quedar una consistencia espesa.
  • Ponemos una sartén con aceite y cuando esté caliente echamos cucharadas de esta pasta del tamaño de una mini hamburguesa y se fríe a fuego suave. Cuando esté hecho por los dos lados se sacan sobre un papel absorbente. Y a comer. En algunos lugares echan los rellenos a la sopa para que se hinchen y queden jugosos. A mi así no me gustan nada, pero tampoco soy partidaria de mojar los bizcochos en la leche, rarezas que tiene una. Probad y comedlo a vuestro gusto. Los rellenos más habituales no llevan ni chorizo ni jamón, pero en casa de mi marido siempre se han hecho así, y desde que los probé  no he vuelto a hacerlos sin ellos.


Aunque parece complicado y laborioso, es muy simple ya que solo hay que echar la mayoría de los productos a la olla e ir dejando que se hagan, y un poquito de paciencia claro.
Lo más importante es servir todo caliente.
Como veis es una comida copiosa y consistente, aunque no hace falta comérselo todo, cada uno puede parar en el plato que quiera, a ver si sois capaces de resistiros. Jaja
Ahora podéis entender lo de la siesta verdad.

Nota: Como podéis ver, en esta ocasión el plato de carne también tiene un par de morcillas. Las he cocido a parte para que no modifiquen el sabor del resto de ingredientes, pero no por ello renunciar a comer un trozo de esta rica "carne en calceta".

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