sábado, 30 de enero de 2016

Cazuelita de huevo poché con retales

 
Me encantan las sobras que quedan el el frigorífico. Sí, ya sé que a mucha gente le pone nerviosa esos pequeños restos de comidas diferentes que van quedando a lo largo de la semana, y que al final acaban en la basura, en el plato del perro o si alguno de la familia es poco escrupuloso se hace un pupurri con ellos para cenar. 


No tengo ninguna objeción con cualquiera de estas opciones, pero
lo que a mi me gusta es reinventar un plato con ellas y conseguir una cena rica, sabrosa, vistosa y además rápida, no se puede pedir más.
Eso es justo lo que he hecho esta noche. Pensaba haber preparado una buena tortilla de patata y calabacín, pero me he entretenido leyendo un libro sobre bocatas que me acababa de llegar y cuando me he querido dar cuenta, era demasiado tarde para andar pelando y cocinando las patatas. 
Así que he abierto el frigo y me he encontrado con un poco de carne del cocido del domingo, un cuenco con tomate frito en trozos de la pasta del sábado, y junto con unos huevos poché, media docena de nachos olvidados en una bolsa que acompañaron a un guacamole la semana pasada y unas virutas de queso he preparado estas estupendas cazuelitas que con una ensalada variada y una cuajada han sido una cena perfecta.
Si no os digo que son retales no lo habríais adivinado nunca. Jeje

Ingredientes:
Carne cocida
Huevos
Sal
Queso (opcional)
Nachos o patatas fritas (opcional)
  • Cortamos la carne en trozos pequeños.
  • Calentamos en una sartén el tomate.
  • Añadimos la carne a la sartén y dejamos calentar un par de minutos junto con el tomate.
  • Ponemos a calentar un cazo con agua.
  • Con la ayuda de una taza de desayuno que nos sirve de cuenco  preparamos los saquitos para cocer los huevos, poniendo papel film. Lo untamos con unas gotas de aceite para que luego sea más fácil despegar el huevo y los atamos con hilo de cocina.
  • Cuando el agua comience a hervir, echamos con cuidado los saquitos y los dejamos durante 4 minutos. Yo utilizo huevos pequeños, si son grandes igual necesitan un minuto más.
  • Repartimos la mezcla de tomate y carne en las cazuelitas, cuencos o en el plato donde los vamos a presentar.
  • Cuando haya pasado el tiempo los enfriamos con un poco de agua y los sacamos del cazo. Cortamos el plástico por debajo del hilo y despegamos el huevo con cuidado, y lo ponemos sobre la base de tomate y carne.
  • Colocamos unas virutas de queso y los nachos y ¡hala! a comer. Y todo en 10 minutos.
Seguro que os gusta.

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